El caso real
Llevas las operaciones y la contabilidad de varios bares y construiste una app para gestionarlos: finanzas, presupuestos, personal, temas legales, pedidos a proveedores. Funciona y la gente la usa a diario. Pero la plataforma no-code donde vive cuesta más cada mes y la lógica se ha ido enredando.
El objetivo no es solo un alojamiento más barato. Es ser dueña del producto, para que pueda convertirse en un software por el que otros bares paguen, junto con la experiencia que hay detrás.