El caso real
Diriges un negocio de servicios donde cada trabajo es un presupuesto nuevo, un briefing nuevo y mil piezas en movimiento: especificaciones técnicas para tu equipo y una versión cuidada para el cliente. Le pasaste esto a la IA y se rompía en cuanto el encargo no era simple: formato equivocado, partidas que faltaban, documentos que tu equipo no podía usar.
El problema nunca fue la herramienta. Era tratar un negocio de 400 eventos al año como un solo prompt. Cuando el trabajo se dividió en los documentos correctos para cada persona, con una tarifa real y reglas de descuento por escrito, el resultado cambió por completo.